Museo Guggenheim

Del baño dorado a los carteles terroristas mexicanos: las obscenidades de Trump

La Casa Blanca continúa atormentando las opiniones de aquellos que creen en el presidente de Estados Unidos que más ha engañado o distorsionado los hechos.

La semana pasada, entre la cacofonía del impeachment, el berrinche en la OTAN, amenazas contra el pais vecino (designar como “terroristas” a carteles mexicanos como el envío de inspectores sobre derechos laborales en México que, por cierto no se respetan en Estados Unidos, brotaron varias noticias que por sí solas y/o en combinación son obscenas.

Primero, una combinación obscena: El régimen de Trump anunció la semana pasada que aprobó una medida anulando la asistencia alimenticia federal para unos 700 mil estadounidenses con el objetivo de expulsar a un total de 3 millones - entre ellos cientos de miles de niños - del programa para combatir hambre.  Ese es el regalo de Navidad para los pobres.

En esa misma semana se reportó que el 1% de los más ricos ahora concentran una riqueza de $35.4 billones, casi lo mismo que toda la clase media de Estados Unidos.  El 10% más rico de los hogares ahora concentran el 63.8% de la riqueza, casi el doble del total en manos de todos los demás, según estadísticas oficiales reportadas por Bloomberg esta semana.

Según algunos cálculos, las reducciones de impuestos otorgadas por el régimen actual a los más ricos supera un billón de dólares, mientras ese mismo gobierno busca “ahorrar” al reducir los programas para combatir el hambre entre su población.

Vale recordar que en la última elección presidencial, un 40% del total de las contribuciones a las campañas presidenciales provino del .001% más rico de los estadounidenses, un grupo compuesto de 24 mil 949 mega-ricos.

Museo Guggenheim
La obra de Maurizio Cattelan llamada 'América'

No fue la única obscenidad

Según un informe que se difundió casi sin atraer atención, el Inspector General del Departamento de Seguridad Interna reveló que en mayo del 2018 al implementarse las medidas para separar a niños de sus familias inmigrantes, el gobierno calculaba que más de 26 mil menores de edad serían separados bajo su política de “cero tolerancia”.  O sea, el régimen de Trump estaba preparado para imponer la máxima crueldad posible de separación, más bien secuestro, de por lo menos otros 20 mil niños antes de que tribunales federales ordenaran un alto (aún no se sabe la cifra exacta hasta la fecha, pero se calcula que aproximadamente entre 4 a 5 mil niños fueron separados desde el 2017).

Mientras tanto, no cesa la campaña oficial contra la verdad.  Tan efectiva ha sido la táctica del régimen para poner en duda los hechos y la verdad misma, como también a los mensajeros (sobre todo los periodistas), que aunque todas estas obscenidades son reportadas todo continua como si nada.  Un 63% de los estadounidenses confía poco o nada en políticos electos, un 57% no confía en funcionarios nombrados por presidentes, y un 52% confía poco o nada en los medios noticieros, según Pew Research Center..  Entonces, políticos y periodistas pueden debatir o reportar estas obscenidades, pero las mayorías no les creen.

Mientras tanto, sigue asombrando las opiniones de los que si le creen al presidente que más ha engañado o distorsionado los hechos (según el conteo del Washington Post - más de 13 mil mentiras): una mayoría (53 contra 47% de los republicanos opinan que Trump es mejor presidente que Abraham Lincoln según una encuesta de la revista Economist.

Para acabar en el baño….  Trump comentó el viernes en una reunión en la Casa Blanca que impulsará una investigación sobre las normas de eficiencia del uso de agua señalando que hay asuntos que le preocupan relacionados con “elementos de baños” en el país, sobre todo los inodoros. “La gente está usando los inodoros 10 veces, 15 veces, en lugar de una sola vez”, desperdiciando mucha agua, y el líder del último super poder mundial indicó que la agencia federal de regulación ambiental está “indagando” este asunto “bajo mi sugerencia”.

No se sabe si esta obsesión es resultado que su Casa Blanca supuestamente rechazó el año pasado un ofrecimiento del Museo Guggenheim de un escusado de oro sólido de 18 quilates - obra de arte por Maurizio Cattelan llamada “America” - para instalar en la residencia presidencial. 

Lo obsceno - por supuesto incluyendo las guerras y las intervenciones - es por ahora política oficial.


*David Brooks, corresponsal de La Jornada en Nueva York

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