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Impeachment: Trump y aliados continuaron descalificando los mensajeros

“A un año de las elecciones presidenciales, Trump podría ser el primer presidente en reelegirse después de haber sido sujeto al impeachment”

A un año de las elecciones presidenciales, si las actuales tendencias en niveles de apoyo político y el desempeño económico se mantienen y no hay magnas sorpresas, el pronóstico es que Donald Trump podría ser el primer presidente formalmente acusado de delitos que ameritan su destitución - o sea que ha sido “impeached” - que logra su reelección.

Pero un año en términos electorales es una eternidad, y si la historia es guía, los procesos de investigación sobre comportamiento criminal de un presidente que amerita un juicio político suelen revelar otros delitos y/o escándalos aún no detectados, o reacciones extremas que resultan en un otro delito más -tal como obstrucción de justicia- mientras que, por otro lado, los mejores economistas casi nunca han logrado pronosticar las crisis.  

Sin embargo, el hecho de que Trump aún goza de suficiente apoyo, a pesar de la larga lista de posibles delitos revelados en la investigación en curso junto con lo que se reveló durante la indagación previa por un fiscal especial, más los incesantes ataques presidenciales contra las normas e instituciones del gobierno, las acusaciones de corrupción, sus más de 13 mil afirmaciones falsas o engañosas documentadas, ni hablar de la más de 60 mujeres que han denunciado el hostigamiento y abuso sexual, entre tanto más, es casi increíble.

Según estrategas republicanos, para que Trump sobreviva el proceso de impeachment y sea reelecto, se requiere de dos cosas: unidad firme entre republicanos -tanto entre la clase política como el electorado republicano-  y una economía que siga registrando resultados positivos en empleo y ganancias, reporta Axios.  

Ambas cosas por ahora están así. Trump, aun después de las revelaciones de las últimas semanas sobre Ucrania, no solo aun tiene más del 85% de apoyo de las filas republicanas mientras que ni un solo diputado de su partido rompió filas al votar en contra del proceso de impeachment en la cámara baja la semana pasada. Mas aún, analistas registran que por ahora Trump mantiene, por ahora, suficiente apoyo en los estados claves del mapa electoral para lograr su reelección.

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Trump, Mike Pence y aliados

Batallas

El proceso de impeachment procedió hoy con cuatro altos funcionarios de la Casa Blanca rehusando comparecer ante los tres comités de la cámara baja encargados de la investigación, tal como ordenó Trump.  No se sabe si otros que esta citados esta semana harán lo mismo.  

Si es así, esto podría detonar otra controversia legal, con legisladores demócratas formulando acusaciones de “obstrucción del Congreso” - igual que se hizo hace medio siglo con Richard Nixon.

Por su parte, Trump y sus aliados republicanos continuaron descalificando tanto los mensajeros como el mensaje.

Una vez más el presidente intensificó su presión de que se revele la identidad del denunciante que detonó el proceso del impeachment al reportar por canales oficiales que en la llamada entre Trump y su homólogo ucranio, el estadounidense le instó a lanzar una investigación contra sus rivales demócratas así invitando la interferencia de un poder extranjero en el proceso electoral estadounidense de 2020. 

Bajo la ley, el denunciante -quien solo ha sido identificado como un oficial de inteligencia asignado a la Casa Blanca -tiene el derecho de mantenerse anónimo para proteger su propia seguridad personal. Sin embargo Trump ha insinuado que sabe quien es, y lo ha acusado de ser pieza de los demócratas y tuiteando hoy que “el denunciante ofreció información falsa y se manejó con el político corrupto Schiff”, en referencia al presidente del Comité de Inteligencia, el representante democrata Adam Schiff.

Mientras tanto, hoy la cámara empezó a divulgar las transcripciones de las declaraciones de algunos de los testigos que se presentaron durante esta fase a puerta cerrada de la indagación.

Este mes se anticipa el inicio de la fase pública de la investigación en la cámara que, se supone, culminará con la aprobación de acusaciones formales contra Trump - con lo cual será considerado como “impeached”.

Esos cargos oficiales son enviados al Senado donde se realiza el juicio político para determinar si será o no destituido, algo que por ahora se descarta por el apoyo casi total del presidente por la mayoría republicana.

Sin embargo, el impeachment no es la única batalla política que enfrenta el presidente.  

Hoy un tribunal federal de apelaciones rechazó la solicitud de los abogados de Trump y ordenó que tiene que entregar sus documentos fiscales a un procurador estatal en Nueva York.  Se espera que Trump lleve el caso a la Suprema Corte.

Por otro lado, el Departamento de Justicia está advirtiendo al autor anónimo que dice ser, o haber sido, un funcionario dentro de la Casa Blanca que su libro por publicarse este mes podría estar violando acuerdos oficiales de no divulgación.  

Y una columnista de consejos, E. Jean Carroll, quien acusó a Trump de un ataque sexual en los noventa presentó una demanda legal por difamación en su contra.

Otro día más en el paraíso democrático estadounidense.


*David Brooks, Corresponsal La Jornada, Nueva York.

**Especial para Diálogos del Sur, desde Nueva York, Estados Unidos de América.

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