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Investigadores del MIT prueban que la OEA manipuló datos electorales en Bolivia

La investigación registra que no hay evidencia de una diferencia estadística significativa antes y después de que se detenga el conteo preliminar de votos

Las elecciones presidenciales de Bolivia en las que Evo Morales ganó un cuarto mandato el pasado 20 de octubre no fueron fraudulentas, como aseguró sin pruebas la Organización de Estados Americanos (OEA), afirmó un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), en un artículo publicado ayer en el diario The Washington Post.

“No hay ninguna evidencia estadística de fraude que podamos encontrar: las tendencias en el conteo preliminar, la falta de un gran salto en el apoyo a Morales después del alto y el tamaño del margen de Morales parecen legítimos. Con todo, el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecerían profundamente defectuosos”, concluyeron los investigadores del MIT. 

El proceso electoral fue cuestionado por la OEA en su informe final a partir de supuestas irregularidades relacionadas con una detención preliminar del conteo de votos, el sistema informatizado, falsificación de firmas, alteración de datos y una cadena de custodia deficiente, recordó Prensa Latina.

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La OEA destacó los cambios en la tendencia de los votos después de que se detuvo el conteo preliminar, sin considerar una serie de variable

En el artículo ¿Ganó Evo? sus autores, los investigadores del Laboratorio de Ciencia y Datos Electorales del Instituto de Tecnología de Massachusetts, John Curiel y Jack R. Williams, recuerdan que a partir de ahí la maquinaria golpista echó a andar hasta consumar la renuncia “obligada” de Evo Morales a instancias de las fuerzas armadas y la Policía Nacional, lo que provocó su exilio en México y en Argentina, acusaciones de terrorismo y sedición, así como el arresto de unos 40 funcionarios de su gobierno y la muerte de unas 35 personas tras en el conflicto poselectoral.

En su investigación, Curiel y Williams no encontraron evidencia para respaldar el reclamo de fraude electoral que sirvió de justificación a la derecha boliviana para dar el golpe de Estado y apoyar la instauración de un gobierno de facto.

Curiel y Williams anotan que más allá de los cuestionables señalamientos de la OEA, sí era posible una victoria de Morales en la primera vuelta de las elecciones como determinó entonces el Tribunal Supremo Electoral, pues de acuerdo con las leyes bolivianas pudo hacerlo al acumular el 40 por ciento de los votos y una ventaja del 10 por ciento sobre su rival Carlos Mesa.

La investigación registra que no hay evidencia de una diferencia estadística significativa entre el margen de ventaja de Morales sobre Mesa antes y después de que se detuvo el conteo preliminar de votos, más bien apunta a una ventaja superior a los 10 puntos porcentuales por parte del candidato del Movimiento al Socialismo.

De igual forma, el análisis revela que el informe de la OEA destaca cambios en la tendencia de los votos tras haberse detenido el conteo preliminar sin tener en cuenta una serie de variables.

En ese sentido destacan al votante trabajador que ejerce ese derecho más tarde en el día o a hacen referencia a los centros de votación ubicados en las áreas más pobres del país, donde las filas para votar son más largas, lo que reduce así la posibilidad de un conteo rápido de las boletas.

La publicación de The Washington Post apunta además a la ausencia de un cambio drástico en los resultados antes y después de la detención preliminar del conteo o en la tendencia del voto, que siempre favoreció a Morales. “No encontramos evidencia alguna de ninguna de estas anomalías”, aseguraron Curiel y Williams tras analizar los datos anteriores y después del corte.

“No hay ninguna evidencia estadística de fraude que podamos encontrar: las tendencias en el conteo preliminar, la falta de un gran salto en el apoyo a Morales después del alto y el tamaño del margen de Morales parecen legítimos. Con todo, el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecerían profundamente defectuosos”, concluyeron. 

Curiel y Williams notificaron a la OEA sobre la investigación y sus resultados pero no obtuvieron comentarios al respecto.

La investigación del MIT fue encargada por el Centro de Investigaciones Económicas y Políticas (CERP por sus siglas en inglés). El codirector del grupo, Mark Weisbrot, afirmó que la OEA tiene mucho que explicar luego de haber facilitado el golpe de Estado a través de difundir información defectuosa en lo que coincidió el periodista de MSNBC Chris Hayes, quien tuiteó: “Dado el hecho de que el gobierno entero de Morales fue depuesto por las acusaciones de fraude electoral, la OEA tiene mucho que responder”.


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