Montagem Diálogos do Sul

Guerra comercial y beneficios para pocos en la economia de EE.UU

El 13 de diciembre, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el principal promotor del conflicto, confirmó que su país acababa de entrar en una fase de comercio con el gigante asiático.

Estados Unidos despide 2019 con una tregua en su guerra comercial contra China, la cual se encamina hacia los dos años de duración en medio de constantes preocupaciones a nivel mundial por este diferendo.

El 13 de diciembre, el presidente norteamericano, Donald Trump, principal promotor del conflicto, confirmó que su país llegó a un acuerdo comercial de fase uno con el gigante asiático y comunicó la suspensión de aranceles a productos chinos previstos para dos días después.

Han acordado muchos cambios estructurales y compras masivas de productos agrícolas, manufacturados, y energía, y mucho más, escribió el jefe de la Casa Blanca en su cuenta personal de la red social Twitter.

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Estados Unidos da una tregua en su guerra comercial contra China.

Trump, cuya criticada política arancelaria profundizó el problema iniciado en marzo de 2018, indicó que algunos de los gravámenes aplicados a importaciones chinas valoradas en 250 mil millones de dólares al año se mantendrán al nivel actual del 25 por ciento, mientras otros serán reducidos.

La noticia sobre la fase inicial del limitado pacto llevó entusiasmo a círculos de negocios, calmó momentáneamente a inversores internacionales y favoreció el mercado bursátil.

Sin embargo, expertos en el asunto y medios de prensa coincidieron en señalar que aún falta un significativo camino por recorrer para el fin de la disputa, en la cual influye mucho la política, aunque su esencia es económica.

"Comenzaremos las negociaciones sobre el acuerdo de la fase dos de inmediato, en lugar de esperar hasta después de las elecciones presidenciales de 2020 (el 3 de noviembre). Este es un pacto increíble para todos", añadió Trump en la plataforma de microblogging.

Fuentes periodísticas apuntaron que el texto consensuado de la etapa inicial incluye nueve capítulos relacionados con propiedad intelectual, alimentos y productos agrícolas, impulso del comercio, finanzas, moneda y transparencia, transferencia forzada de tecnología, evaluación bilateral y resolución de disputas.

Pese a su insistencia en la importancia de los aranceles, economistas y empresarios han advertido a Trump que las tarifas en realidad están perjudicando a las compañías y consumidores norteamericanos. 

A juicio de China, la firma de la primera fase del acuerdo comercial con Estados Unidos es la vía adecuada para manejar, controlar y resolver las diferencias, ampliar la cooperación y estabilizar el desarrollo de las relaciones.

Beijing expuso en un comunicado oficial a raíz de dicho pacto que ambas potencias, al ser las principales economías del orbe, deben analizar sus vínculos con un espectro amplio y seguir en busca de un convenio final que sirva a los intereses fundamentales de sus pueblos y del mundo.

Tratado comercial EUA-México-Canadá

También a fines de año, el 10 de diciembre, Estados Unidos, Canadá y México firmaron el protocolo de enmiendas a su tratado comercial suscrito en Argentina el 30 de noviembre de 2018.

El paso en la capital mexicana, tras prolongadas negociaciones, dio luz verde a cambios en la iniciativa original, surgida bajo la presión de Trump de crear un mecanismo para sustituir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, de hace 25 años. Aquella propuesta inicial solo fue ratificada por la nación latinoamericana, y su Senado lo hizo el 18 de junio, lo cual repitió el 12 de diciembre con la última variante.

Según los tres países, la firma del nuevo tratado tiene una gran importancia pues regula las relaciones comerciales en beneficio de todos.

Previo a la referida rúbrica en México, los demócratas de la Cámara de Representantes y la Casa Blanca anunciaron haber llegado a un entendimiento acerca del convenio, después de que se resolvieron algunas preocupaciones expresadas por la fuerza azul en torno al acuerdo original.

La conciliación entre el Ejecutivo y los demócratas ocurrió cuando se efectuaron cambios como los relacionados con las protecciones ambientales y laborales, y las disposiciones de aplicación del tratado.

Dichas modificaciones fueron bien acogidas por AFL-CIO, la mayor federación de sindicatos de Estados Unidos, pero disgustaron a algunos legisladores republicanos y grupos empresariales que preferían la cuestionada primera versión de la iniciativa.

Tasas de interés, PIB, inflación y desempleo

Aparte de resaltar los acuerdos comerciales, Trump presume de que Estados Unidos tiene "la mejor economía de todas" y ese criterio es parte inseparable de su discurso con fines electorales, aunque, según una encuesta reciente, la mayoría de los norteamericanos solo ve beneficios para los más ricos.

Realizado por el Centro de Investigaciones Pew, dicho sondeo encontró que el 69 por ciento de los estadounidenses considera que la economía está ayudando a los ricos, mientras más del 60 por ciento estima que perjudica a los pobres y a quienes carecen de títulos universitarios.

De igual modo, el 58 por ciento de los entrevistados valora que la economía está dañando a las personas de clase media, mientras el 32 por ciento cree que ayuda a ese grupo.

En ese estudio, las respuestas fueron muy diferentes según los grupos de ingresos: casi tres cuartas partes de los hogares de altas entradas sostienen que las condiciones económicas actuales son "excelentes o buenas", pero la mayoría de las personas de bajos ingresos afirman que es "mediocre o pobre".

La Reserva Federal (Fed) mantuvo el 11 de diciembre sin cambios las tasas de interés en el rango de 1,5 a 1,75 por ciento, después de tres rebajas seguidas de un cuarto de punto porcentual.
Esta decisión, informada al final de la octava y última reunión del Banco Central en 2019 sobre política monetaria, se tomó de manera unánime, algo que no ocurría desde mayo último.

De acuerdo con un comunicado del Comité de Mercado Abierto de esa entidad, la actual política monetaria es apropiada para respaldar la expansión sostenida de la actividad económica, las fuertes condiciones del mercado laboral y la inflación cerca del objetivo del dos por ciento.

Tal fuente señaló que la economía norteamericana continúa creciendo de manera moderada con el impulso de un fuerte auge del gasto de los consumidores, pero apuntó que la inversión empresarial y las exportaciones muestran debilidad.
Por otro lado, la Fed divulgó sus previsiones para los tres años siguientes, en los cuales espera tasas de 1,6, 1,9 y 2,1 por ciento en 2020, 2021 y 2022, respectivamente.

El índice de desempleo cerrará este año en 3,6 por ciento y el siguiente con una décima menos en relación a la cifra anterior, teniendo en cuenta las estimaciones.
Mientras, el crecimiento económico de 2019 se proyecta en dos por ciento y el correspondiente a 2020 en 1,9 por ciento; y al cierre del presente año, agregaron los pronósticos, la inflación rondará el 1,5 por ciento y 12 meses después ascenderá cuatro décimas.

"Para subir las tasas, quiero ver una inflación que sea persistente y significativa", manifestó el titular de la Fed, Jerome Powell, en una conferencia de prensa tras la mencionada reunión del organismo bajo su mando.

Con nuestras decisiones del último año, creemos que la política monetaria está bien situada para servir a los estadounidenses, recalcó Powell, quien ha recibido innumerables críticas de Trump.

Mientras los datos macroeconómicos no se desvíen demasiado de los pronósticos, la Fed no acometerá ningún cambio, ni al alza ni a la baja, agregó.

Reiteradas veces, Trump llamó a disminuir las tasas, al punto de cero por ciento o menos, con la justificación de favorecer el desarrollo de la economía.
Como parte de los reclamos del mandatario, no han faltado sus cuestionamientos a la Fed, y ha llegado a decir que la entidad no sabe lo que hace y sus directivos son tontos.



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