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Economía: Canadá, México y Estados Unidos: el tratado Usmca ¿más de lo mismo?

A pesar de la insistencia de la Casa Blanca para que el convenio sea aprobado antes del cierre del año, Usmca sigue atascado en el Parlamento canadiense

Entre incertidumbres y certezas cierra otro año para el Usmca (siglas en inglés del Acuerdo Comercial Estados Unidos-México-Canadá), luego que la reunión de finales de noviembre no arrojara seguridad definitiva sobre la ratificación canadiense del polémico trato.

Antes del cierre del mes pasado, la viceprimera ministra canadiense, Chrystia Freeland, viajó a Washington para reunirse con importantes funcionarios de comercio estadounidenses y mexicanos en otro impulso por lograr la asimilación definitiva del Usmca.

El viejo acuerdo (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN) en principio, debería seguir en vigor hasta la validación del nuevo pacto; México lo aprobó en junio y Canadá quiere hacerlo en tándem con Estados Unidos.

Ottawa y México revisaron el 29 de noviembre el progreso del Tratado durante un encuentro sostenido entre el primer ministro, Justin Trudeau, y el subsecretario mexicano para la región, Jesús Seade.

Pero lo cierto es que a pesar de la insistencia de la Casa Blanca para que el convenio sea aprobado antes del cierre del año todavía Usmca sigue atascado en el Parlamento.

Freeland indicó que si alguna vez hubiera que renegociar el Tratado, estaba convencida de que un acuerdo se lograría en el último momento.

Señaló que, a pesar de los desafíos, es una relación comercial funcional, beneficiosa para los tres socios y la lógica económica, en última instancia, prevalecerá.

'Realmente, en mi corazón, me siento serena sobre el resultado', manifestó.

Así, 2019 inició luego de dos momentos clave durante las negociaciones que señalaron que un acuerdo no solo era posible, sino también verosímil.

El primero llegó cuando Washington retrocedió de su posición inicial sobre las reglas de origen para la industria automotriz.

'Los estadounidenses empezaron exigiendo un 50 por ciento de contenido en esas operaciones. Eso habría sido devastador para Canadá, por lo que tuvimos que decir que no', aseguró la actual viceprimera ministra.

'Entonces, se trataría de mano de obra con altos salarios, lo que por supuesto incluye a Canadá; de repente los intereses se alinearon y este fue un acuerdo al cual podríamos suscribir'.

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Ottawa y México revisaron el 29 de noviembre el progreso del Tratado durante un encuentro

Lácteos

El segundo momento en que se supo era probable un pacto ocurrió cuando 'los mexicanos llegaron a un acuerdo con el automóvil y los estadounidenses realmente querían que formáramos parte de eso'.

'Lo que también tiene sentido. Este siempre ha sido un acuerdo de tres vías. La relación económica canadiense es claramente la más valiosa para los estadounidenses'.

La funcionaria también habló sobre los escollos de ambas partes en la negociación, con líneas rojas que no estaban dispuestos a cruzar, como la forma en que Canadá dirigía su sector lácteo.

'El país entró con una posición muy clara, apoyada por todo el Parlamento, y era defender nuestra propio sector de suministros', manifestó.

'Y, por cierto, si Canadá tiene o no la administración de suministros debe ser una decisión nuestra y no de cualquier otro Estado, a ese respecto fuimos muy claros', añadió.

Dijo que el debate sobre los productos lácteos era normal para las negociaciones comerciales, pues Estados Unidos quería que Canadá abriera su mercado para ese rubro, tal como Canadá quería se abriera el mercado para automóviles y piezas de éstos.

El Capítulo 19

'Lo que hace el Capítulo 19 es que nos da las leyes y reglas que rigen nuestra relación comercial con los Estados Unidos y un panel binacional independiente que decide quién tiene razón y quién no', puntualizó Freeland.

'Los canadienses entendemos qué tan cercanos son nuestros lazos con el vecino y qué tan críticos, pero también que ellos son grandes y nosotros pequeños. Y, entonces, la manera de hacer que eso funcione es tener un conjunto de reglas y una independencia que permita saber quién quien va por la buena vía y quién no. El Capítulo 19 es eso', aseveró.

En su estudio económico publicado en las páginas web de Radio Canadá, el analista Gérald Fillion aseguró que a partir del momento en el cual Otawa emprendió una renegociación del Tratado, a petición del presidente Donald Trump, quedó claro que habría que hacer concesiones.

'No teníamos nada que ganar al renegociar este acuerdo, y el resultado lo confirma. La única ganancia para Canadá es poder dar vuelta la página y seguir adelante', comentó.

El acuerdo eliminó la incertidumbre que pesaba sobre la economía canadiense desde hace más de un año, pues las compañías se mostraban reacias a invertir allí debido a los temores de que el Usmca no se renovaría.

Canadá es percibido como un acceso al mercado norteamericano, y las negociaciones que parecían estar estancadas durante algún tiempo fueron un obstáculo para la economía, manifestó Fillion.

Lo que se conserva

Canadá logró mantener el capítulo 19, el sistema de solución de controversias que permite el establecimiento de un tribunal independiente para arbitrar disputas sobre derechos compensatorios o antidumping entre países.

Los estadounidenses no querían este mecanismo, prefiriendo que los tribunales estadounidenses juzguen los conflictos potenciales.

También se mantuvo la exención cultural; los productos culturales no están expuestos a las reglas de libre comercio entre los tres países.

Sin embargo, quedan temas que surgen sobre el efecto de los grandes grupos digitales y tecnológicos que son Netflix, Amazon, Google, Apple y Facebook.

A pesar de la exención cultural, desestabilizan los mercados de producción cinematográfica, musical y los medios de comunicación en Canadá.

También se mantiene que el sector automotriz no estará sujeto a límites a las exportaciones ni a los aranceles de los automóviles fabricados en Canadá y enviados a los Estados Unidos.

Es importante para la industria automotriz en Ontario, pero no es una victoria.

Lo que se pierde

La agricultura califica para muchos observadores como el gran perdedor, particularmente en Quebec, donde el sector se encuentra bajo una gestión de suministro del 40 por ciento.

Las concesiones son significativas, opinó Fillion.

Hay que tomar en cuenta cuatro elementos: el primero, Canadá aumenta las cuotas libres de aranceles para las exportaciones de productos lácteos de los Estados Unidos: 3.59 por ciento de apertura adicional del mercado canadiense.

El segundo, precios reducidos para la leche diafiltrada en Canadá con la abolición de la Clase 7, un acuerdo entre productores y procesadores para alentar la compra de leche canadiense de proteína en lugar de leche estadounidense.

Es importante señalar en ese sentido que la leche diafiltrada es un producto de proteína en polvo que entra en Canadá libre de aranceles desde los Estados Unidos porque no se considera que es leche real.

El tercero, el acuerdo ahora prevé un límite máximo de 13 mil toneladas aplicadas a las exportaciones de sólidos no grasos de Canadá y, más allá de eso, un impuesto adicional sobre los productos lácteos exportados por los canadienses.

Y por último, apertura adicional a las exportaciones estadounidenses en los mercados de aves de corral, huevos y pavos, hasta el 3,5 por ciento en este caso.

Caso Huawei, una alianza norteña que deja fuera a México

Mención aparte merece en este 2019 la acentuación de las diferencias políticas entre Canadá y China, derivadas de la detención en el país norteamericano de la directora financiera de la compañía de telecomunicaciones Huawei, Meng Wanzhou.

En este caso, a diferencia del Usmca, México nada tiene que ver; la cuestión Huawei alinea una vez más a Ottawa con su principal benefactor, Washington, lo cual quedó demostrado en el encuentro Trudeau-Trump en el contexto de la cumbre por los 70 años de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Así, la ciudadana asiática, a cargo de las finanzas en la compañía del abanico rojo, continúa bajo vigilancia electrónica a la espera de que la justicia local decida sobre su extradición a Estados Unidos, por presuntas violaciones de las sanciones impuestas por Washington a Irán.

Autoridades chinas emitieron declaraciones a través de un comunicado oficial donde califican el hecho como 'un serio incidente político' y remarcaron que 'EE.UU. y Canadá infringieron su acuerdo de extradición y aplicaron coerción a Meng Wanzhou, violando sus legítimos derechos e intereses'.

En el texto, Beijing amparada en la defensa a los derechos de sus ciudadanos y compañías, exhortó a Canadá a considerar las preocupaciones de la parte china, corregir sus errores y liberar a la funcionaria.

Meng permanece en territorio canadiense acusada de encubrir ventas a Teherán supuestamente realizadas por el equipo tecnológico producido por empresas ligadas a Huawei (incluida en la lista de compañías más respetadas de 'The Reputation Institute' y publicada por la revista Forbes, en mayo de 2007).

Las operaciones de la empresa privada multinacional china de alta tecnología fueron prohibidas por Estados Unidos bajo las sanciones aplicadas al Estado persa para forzarle a regresar a la negociación que limita el desarrollo de su programa nuclear, pese al acuerdo de 2015.

En escala rumbo a México, Meng - también hija del fundador de Huawei, Ren Zhengfei - fue arrestada en el aeropuerto canadiense de Vancouver el 1 de diciembre de 2018 a solicitud de Estados Unidos con fines de extradición, en medio de la guerra comercial existente entre Washington y Beijing.

Desde su creación en 1987 Huawei provee a 35 de los mayores operadores de telecomunicaciones a nivel global e invierte cada año cerca del 10 por ciento de sus ganancias en áreas de investigación y desarrollo, hasta el punto de convertirse en líder de la tecnología de quinta generación (5G).


*Richard Ruíz Julién, Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.

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