sohu.com

La economía brasileña se hunde y la banca lucra cada vez más

Es urgente recuperar la soberanía, repensar la democracia. y los regímenes políticos y económicos, y ejecutar un Proyecto de Desarrollo Nacional

Según la Carta de Conjuntura N. 44, del Instituto de Pesquisa Económica Aplicada -Ipea, órgano de asesoramiento del gobierno federal, con la política fiscal en ejecución, solamente en mediado del año 2020 es que se podrá volver a tener superávit primario. Eso se alcanzará con el cumplimiento del techo (límite) de los gastos públicos y aumento de la deuda pública.

Como los gastos públicos aumentan en proporción inversa al descenso constante del PIB y no hay actividad económica para que se pueda recaudar, es visible que los gestores han colocado la economía en un callejón sin salida. Entonces, la perspectiva es que continúen a alimentar la falsa expectativa de recuperación económica, y, para hacer caja (tener dinero) necesaria para mantener la máquina funcionando y las intocables mayordomías y super-salarios, venden los activos nacionales.

Interesante que los autores del artículo advierten que el gobierno de Argentina optó por un ajuste fiscal que se mostró excesivamente gradual, y eso claramente contribuyó para el fuerte deterioro del escenario económico del país.

¿Y si en lugar de gradual lo hubieran hecho de un tajo?   ¿Hubiera sido diferente?

Es realmente increíble la falta de percepción de esa gente de que el modelo impuesto por el Consenso de Washington, para someter los países de Nuestra América a la dictadura del pensamiento único gestada por el capital financiero solo tiende a llevarnos hacia el abismo o al caos.

Todo para ellos se resume en el desequilibrio de las cuentas públicas, a la cuestión fiscal, culpada incluso por la inflación. Sin embargo, de 2006 a 2013, período de resultado primario con tasas razonables, coincide con período de elevación de la receta y crecimiento del PIB. Es decir, ha sido la actividad económica que generó la elevación del PIB y la mayor receta.

En 2015 y 2016 el PIB disminuyó 3,8% y 3,6%, respectivamente; creció 1.0% en 2017 y cerró 2018 con 1,1%, algo en torno a R$ 6,8 billones. En una estimativa optimista, en el ritmo de los gestores de la economía, conducidos por Paulo Guedes, llegaremos al PIB per cápita de 2011 solamente en 2023. Matemáticamente esto significa que de aquí a tres años estaremos con 12 años de retraso.

sohu.com
¿Cómo superar la dictadura del capital financiero y el pensamiento único?

En ese mismo período, la banca creció y aumentó sus ganancias. En esos años aumentaran las tasas en un promedio de 14%. Dicen algunos observadores que los lucros absurdos de la banca se deben a la concentración, o sea, a la ausencia de competidores. De hecho, concentración la hay, pues Itaú/Unibanco y Bradesco, los dos mayores que aún son nacionales; el Banco do Brasil y la Caixa, que aún se mantienen públicos; y, el Santander, español, concentran 80% de todos los depósitos del país. Y es bueno tomar en cuenta que el Banco do Brasil e la Caixa, en que pese ser instituciones públicas, se comportan como bancos privados, privilegiando el capital financiero y el lucro para sus accionistas como cualquier otro banco.

La tasa de referencia de interés (tasa Selic), hoy en 6.5%, es de las menores por décadas y el mercado trabaja con estimativas de que puede caer aún más y llegar a 4,75%. Los bancos oficiales han reducido un poco lo que cobran para el crédito inmobiliario, forzando a la banca privada acompañar. Pero, en el cheque especial y en las tarjetas de crédito las tasas llegan a los pornográficos 300 %. En las ventas a crédito del comercio minorista hace con que pagues por lo mínimo cinco veces el precio del producto.

El lucro líquido del Itaú/Unibanco en 2018 alcanzó R$ 25 mil millones, 4,2% más que del año anterior y la mayor registrada por cualquier empresa brasileña. El Bradesco, cerró 2018 con lucro líquido de R$ 21 mil millones, un aumento del 13,4% en relación con 2017. Ya el Santander aumentó 24,6% con relación al año anterior cerrando 2018 con lucro líquido de R$ 12 mil millones.

Los bancos crecen, el Estado aprieta

La PEC del Techo (emenda constitucional n. 95 de 2016) que limita el gasto público, tuvo de positivo únicamente la elevación de la deuda pública que, de 52,62% del PIB en 2014, alcanzó 79% en junio de 2019 y, según el FMI, siguiendo la ortodoxia de la política fiscal, traspasará los 100% del PIB a partir de 2022.

En cualquier país del mundo, el ahorro de la población es uno de los motores para la actividad económica. El ahorro de la población y las Cajas de Ahorro públicas, son responsables, por ejemplo, para dinamizar a la industria inmobiliaria, aquellas que construyen viviendas, sector multiplicador por excelencia.

No es difícil imaginar cuántos sectores se requiere para construir una casa. Se necesita desde la minería (arena, hierro, etc..) hasta los más sofisticados productos de la industria de transformación, como los equipos informatizados. En Brasil, incluso ese sector ha sido capturado por las grandes corporaciones.

Los efectos de la política de contención de gastos no se limitan a los gastos públicos, sino que afectan a toda la sociedad. Los que más sufren son los trabajadores que ganan poco más o poco menos del Salario Mínimo (R$ 989). ¿Como ahorrar si el dinero no alcanza ni para la mitad del mes? En esa población de baja renta solo el 30% manifestó tener disposición para ahorrar, asimismo para casos de emergencia. Gente pobre pero consciente y providente.

Encuesta publicada por los medios indica que inclusive en las clases A y B, el 54% no tiene por hábito ahorrar. Eso parece ser una cuestión cultural. El tipo quiere ganar más para gastar cada vez más, pues para él eso es Poder. Tener el carro último modelo sin tener dinero para la gasolina.

Quienes en la realidad tienen condiciones para ahorrar es el 1% de los más ricos. Estos, sin embargo, prefieren invertir en el mercado de títulos o de acciones a dejar el dinero desvalorizar en las Cajas de Ahorro.

Como no hay ahorro interno, los gestores apelan para las inversiones externas y venden los activos de la nación. Para no tener más gasto público el ministro de Economía quiere simplemente acabar con el Estado. Por eso se vanagloria de que ya perpetró 68 maldades (privatización e internacionalización de empresas públicas) y que avanza sobre las 140 que faltan.

El profesor Afonso Celso Pastore, ex presidente del Banco Central, que escribe en periódicos y revistas, viene insistiendo en la advertencia de que hay depresión. Según la popular Wikipedia, 

Depresión económica consiste en un largo período caracterizado por numerosas falencias de empresas, crecimiento anormal de desempleo elevado, escasez de crédito, bajos niveles de producción e inversiones....

De 1990 a 2007 hubo crecimiento a tasas expresivas equivalentes a la tasa mundial de crecimiento del PIB. A partir de 2008, con la recesión, cayó entre 14% y 16% y terminó, en 2018, 40 puntos abajo del promedio mundial.

Celso Pastore apunta como responsable la política de subsidios, el Banco Central y el Banco de Desarrollo (BNDS) financiando empresas pensando en administrar la nación como administran sus empresas.

Me veo obligado a concordar. Las empresas se apropiaron del Estado (administración), pero no del poder real que siguió con el capital financiero y las transnacionales. Ha sido una farra que culminó en tragedia: impeachment, golpe, y captura del poder a través del fraude electoral.

La falta de propuestas y la incapacidad de articular el centro y la derecha hizo del centro y de la derecha cómplices de la entrega de la soberanía del país y la subsecuente sumisión a los Estados Unidos.

Vale preguntar: ¿Hay alguna chance de que la derecha o el centro se vuelvan nacionalistas? ¿Qué es la derecha? ¿Existe un centro? ¿Cuál la propuesta? ¿Hay un proyecto nacional? ¿Cuál es proyecto necesario para el país?

Vale recordar una encuesta publicada por los medios que constata que el 72% de las personas creen que los políticos y los partidos no se importan con las personas como yo.

Interesante es que ese porcentaje está en línea ascendiente vertiginosa en los últimos dos o tres años. Quizás ahí esté la salvación: la explosión de las personas que no importan.

Frente a todo eso, la pregunta es: ¿cómo vencer la dictadura del capital financiero y del pensamiento único?

Allen Habert, ingeniero coordinador de un fórum convocado para discutir la Ciudad de São Paulo, en los aspectos de concepto y de gestión me mandó las siguientes preguntas:

¿Cómo usted haría/propondría la revolución del conocimiento (incluyendo la cultura) para combatir las desigualdades en la ciudad de São Paulo? ¿Cosas exequibles y de resultados? ¿Qué tres puntos usted destacaría?

He aquí mi respuesta:

  1. desarrollar el mirar crítico y creativo desde las guarderías hasta la post graduación. Escuelas de tiempo completo soñada por los maestros Anísio Teixeira, Darcy Ribeiro y Paulo Freire;

  2. la escuela crítica, creativa y participativa, en que el intercambio y la construcción del conocimiento sea la regla, no el magíster dixit.

  3. la universidad crítica y creativa para pensar el país. La Universidad Necesaria que Darcy Ribeiro imaginó al crear, junto con Anísio Teixeira, la Universidad Nacional de Brasilia (UNB)

Es eso.

Para vencer la dictadura del pensamiento único impuesta por el capital financiero es necesario una verdadera Revolución Cultural, que culmine en la formación de un Amplio Frente de Liberación Nacional. Recuperar la Soberanía, repensar la democracia y los regímenes político y económico y ejecutar un Proyecto Nacional de Desarrollo.

*Periodista editor de Diálogos del Sur

Comentários