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¿Brasil pasará a ser una estrella más en la bandera de Estados Unidos?

¿Qué es lo que se puede esperar de quien dice al mundo que la pobreza es la gran enemiga del medio ambiente? ¿Qué los pobres destruyen la naturaleza?

En el caminar de las acciones del gobierno de ocupación, que se apoderó del Planalto en octubre de 2018, nada sobrará de lo que pueda significar desarrollo, autonomía, soberanía nacional. Brasil pasará a ser una estrella más en la bandera de Estados Unidos, aplaudido por quienes aquí no conocen Puerto Rico.

En Davos, en el Fórum Económico de los millonarios, el superministro de la Economía abrió el juego: no va a sobrar nada de brasileño. Él colocó a venta todo. En un primer tiempo las estatales que aún funcionan: Eletrobras, Correos e, incluso, Nuclen, empresa nuclear estratégica.

Vende cosas que no le pertenecen. Colocó los activos nacionales de que aún disponemos por míseros R$ 320 mil millones. ¿Qué hará con ese dinero? Pagará interés de la deuda y torrará en los gastos corrientes de la administración pública que no tiene más de donde sacar dinero para pagar las cuentas.

¿Será que no existe otras formas de recaudar dinero sin dilapidar el patrimonio público?

Vea. Según el Fórun Nacional Contra a Piratería e Ilegalidad, Brasil pierde R$ 200 mil millones por año y esa perdida só viene aumentando.

Según el Sindicato Nacional de los Fiscales de la Hacienda Nacional, Brasil dejó de recaudar R$ 345 mil millones por cuenta de las evasiones fiscales, todos gente muy conocidas, bandidos que no pagan los impuestos y jamás fueron punidos, como la Globo entre otros. 

En 2019 se estima que fueron casi R$ 500 mil millones que Brasil dejó de recaudar. Y, por exentarte a las petroleras extranjeras de impuestos y tasas, el país deja de recaudar nada menos que R$1 billón en los próximos diez años.

Como no hay políticas ni estrategias de desarrollo, con la economía sostenida por la agroindustria y minería de exportación de productos primarios, se expande el desempleo y la economía informal. Como no hay trabajo las personas crean estrategias de supervivencia y se forman verdaderas ciudades paralelas, excluidas de la institucionalidad.

Segundo la Fundación Getúlio Vargas, en 2018, la economía informal movió en torno de R$ 1,17 billón, algo como 17% del PIB. Eso equivale a toda la economía de un país como África del Sur, Portugal o Chile.

Además de deshacerse de los activos nacionales, el ministro de la Economía adhirió al Acuerdo de Compras entre los ricos, es decir, abrió para las empresas extranjeras las compras públicas. El poder del Estado de decidir que y de quien comprar hace parte de la política de desarrollo. En cualquier lugar del mundo el Estado es el mayor comprador. Abdicar de ese poder y entregarse pasivamente a los intereses de las transnacionales estadounidenses.

Ese ministro está promoviendo la recolonización del país y tiene la cara dura de decir que se abre el mercado de las compras públicas para combatir la corrupción.

Es para reírse no fuera tan trágico. El padre, madre y abuela de la corrupción son los Estados Unidos. Las grandes corporaciones se imponen a través de prácticas desestabilizadoras, corrupción y, cuando ninguna de esas resulta, invaden.

Vea el caso del Iraq. Mientras los dos países eran soberano, Brasil compraba petróleo y otros bienes, e Irak compraba equipos bélicos, automóviles y comida. Además las empresas brasileñas prestaban servicio de ingeniería construyendo ferrocarriles y carreteras.

Estados Unidos invadieron el Iraq, no quedó piedra sobre piedra. Las empresas brasileñas fueran expulsadas, entraron las empresas estadounidenses y, con mucho servicio por hacer, pos se trataba ahora de la ingente tarea de reconstruir lo destruido por los bombardeos. El petróleo que era explotado por el Estado ahora enriquece las empresas de los EUA

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En Davos, en el Fórum Económico de los millonarios, el superministro de la Economía abrió el juego: no va a sobrar nada de brasileño

La diferencia de lo que ocurre en Brasil

En un primer tiempo. Jueces y fiscales corruptos fueron instruidos por el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado de Estados Unidos para iniciar procesos judiciales contra las mayores empresas brasileñas. El pretexto es siempre el combate a la corrupción.

Si así fuera, serían punidos los corruptos. Aquí pungieron las empresas, tiradoras del mercado. Acto continuo, dividieron en pedazos la Petrobras, un empresa que era integradora, actuaba en todo el ciclo del petróleo: extracción, transporte, refino, petroquímica, distribución y puestos de venta de gasolina, diesel y gas.

En un segundo tiempo. Abriese totalmente la economía. Esa internacionalización anunciada es el fin de lo que aún restaba de soberanía. Todo está rifado. Y, lo peor, con la convivencia de las fuerzas armadas.

Los militares abdicaron del papel constitucional de proteger la soberanía nacional y actual como gendarmes del Imperio, garantir el orden para que todo se haga sin la menor resistencia. ¿Hasta cuándo?

No es exageración decir que todo está rifado, para la venta por el menor precio. Tienen prisa de deshacerse de todo, venden a cualquier precio. Y venden lo que nos les pertenece, incluso parques nacionales, paraísos ecológicos, santuarios como las florestas amazónicas, paisajes únicas como los "lençóis maranhenses".

¿Y después, qué es lo que sobrará?

¿Qué es lo que se puede esperar de quien dice al mundo que la pobreza es la gran enemiga del medio ambiente? ¿Qué los pobres destruyen la naturaleza porque tienen hambre? Pues fue lo que dijo el ministro y dijo más… 

Afirmó que Brasil está retrasado en la gran ola de la globalización e innovación mundial (…) Ese cambio llevará un tiempo pero estamos en el camino.

¿Qué camino es ese? ¿El de la entrega total a los Estados Unidos?

Ellos ya legislan en función de sus intereses; ya comandan a las fuerzas armadas; ya poseen áreas estratégicas del pré-sal y de la Amazonía; tienen su base aeroespacial; ya controlan las industrias estratégicas y también avanzan en la producción y en el comercio de productos de consumo durable y no durable. ¿Qué más falta? ¿Qué los soldados yanquis estupren a nuestras muchachas como lo hacen en toda parte que invaden?

¿Quienes son los pobres que destruyen la naturaleza? 90% viven en ciudades, marginados por la ausencia total de políticas integradoras y por la especulación fundaría. El pueblo ocupa los morros porque no les dejan vivir en la planicie.

Los indígenas, los quilombolas y los pueblos ribereños, estos protegen la naturaleza porque sobreviven en armonía con ella.

Quienes derrumban las florestas es el Estado y el latifundio. El Estado porque es quien abre las fronteras agrícolas y entregan para las compañías de colonización. Son los madereros ilegales que derrumban la floresta y no son controlados por el Estado. Son los que se apropian ilegalmente de las tierras de la Unión; son las empresas extranjeras que avanzan sobre la naturaleza para sembrar granos y pastizales.

Gente… La cosa es muy seria. No va a sobrar país ninguno. Es urgente cambiar el rumbo de las cosas. 

Solamente un frente de salvación nacional podrá revertir esa ola entreguista y colocar el país en el eje de la soberanía nacional.

Soberanía. Hay que unir nuestra gente en torno de una única palabra de orden: Soberanía Nacional - Frente de Liberación Nacional para recuperar la soberanía en todas los frentes.


*Paulo Cannabrava Filho es periodista y editor de Diálogos del Sur

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