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Crisis insoluble: desempleo y desaliento crecen y el país ve derretir la producción industrial

¿Cómo salir de ese hoyo? Los caminos pueden ser múltiples, pero sin que se recupere el dominio sobre los centros de decisión ningún camino llevará a lugar alguno

Desde 1947, nunca la participación de la industria en el PIB brasilero fue tan baja: el 11,3%, un tercio de lo que era en 1980. En 2015, el PIB Industrial fue de menos 8,3% y, en 2016 fue de menos 6%. Además, con cuatro meses de recesión, la producción industrial cayó el 1,1%. En los últimos 12 meses creció el 1,1%.  

En los años en que la industria era el motor del PIB, evolucionaba a tasas en torno del 14% al año.

Los diarios se equivocan en poner la culpa en Dilma Rousseff. Aunque ella no ha gobernado (una fuerte razón para que no tenga que ver con eso), lo que ha paralizado el desarrollo industrial, contribuyendo para un PIB tan bajo, fue la Operación Lava Jato. Ya vimos en artículos anteriores cuantos daños la Lava Jato produjo al país y en este texto vamos a recordar algunos. 

Con la industria paralizada, solamente quedaron la agroindustria y la extracción de minerales para la construcción del PIB, con comercio y servicios, claro, los que se resienten cuando la industria no funciona. 

Recesión es eso, afecta la Unión como un todo, pero no afecta a los productos primarios de exportación, ni el lucro de los más ricos. 

El valor bruto de la producción de la agroindustria para este año está en R$ 588,8 mil millones, con R$ 392,4 mil millones de la agricultura e R$ 196,4 mil millones de la ganadería.

São Paulo, el mayor PIB del país, agrícola e industrial, en que el interior ultrapasó la Grande São Paulo en poder de compra, la industria pasa por su peor crisis histórica. Consecuencia: en los 38 municipios de la Grande São Paulo el desempleo ultrapasa los 16%, equivalente a 1,8 millón de personas, 60 mil a más de un mes a otro, según datos del IBGE. 

El PIB brasilero, según el propagador del modelo en curso, el FMI, difícilmente llegará al 2,5% en 2019 y al 2,2% en 2020. Hoy ya se admite que no llegará a los 2%. Lo mismo que nada, puesto que sigue a varios años de índice negativo. Además, es un PIB jalado por la agricultura y minería de exportación. Un PIB que contribuye para la sangría. 

La falta de planificación estratégica para el crecimiento industrial del país, intereses absurdos para capital de giro, aliados a la crisis, y la ganancia fácil del mercado financiero desestimulan la inversión privada en la industria y favorecen todavía más al proyecto de desnacionalización, principalmente en los sectores más dinámicos, como de alimentación, farmacéutico, electrodomésticos, etc. 

Todos los días, las páginas de economía de los periódicos dan noticias de la creciente desnacionalización de lo poco que queda del sector industrial.

Los desalentados

Datos del Pnad-contínuo demuestra que aumenta el número de desalentados. El término, que era usado en medicina y psicología, ahora fue apropiado por los estadísticos para definir los que, en edad productiva, han desistido de buscar empleo, por cansancio de golpear puertas en vano. 

En 2014, eran 394 mil los desalentados, en 2018 ya eran 1,66 millón con por lo menos diez años de escolaridad. Los que tiene mayor nivel de formación conforman el 35% de los desalentados. Muchas familias, como en las repúblicas bananeras de Centroamérica y el Caribe, están viviendo de remesas de sus hijos que migraron en búsqueda de trabajo. 

En 2018 no hubo empleo para 27,4 millones de trabajadores. La tasa bajó del 14% para el 12% en función de la entrada de los trabajadores precarios en la estadística, lo que, en realidad, es solamente un agravamiento de la situación. 

Con décadas seguidas de desindustrialización y concentración acelerada, la dificultad para encontrar empleo fue acumulando la informalidad y el cuentapropismo o “pejotización”, que es trabajar por cuenta y/o transformarse en persona jurídica, o sea, em empresa.  

Intentando enfrentar ese problema, em 2008, em Congreso, después de meses de discusión, aprobó la Ley del Micro Emprendedor Individual (MEI). La persona se inscribe, entre al Catastro Nacional de Persona Jurídica (CNPJ) y paga $ 50 mensuales. Tardó un poco, pero rápidamente pasó de los 7,3 millones. 

En 2017, 80% das novas empresas abiertas eran MEI y, según Afif Domingos, de la dirección del Servicio de Apoyo a las Pequeñas y Micro Empresas (Sebrae), ya contribuyen con el 27% del PIB. Eran 1,5 millón en 2016, 1,7 millón en 2017, siendo que en el año 2000 no llegaban a 300 mil. 

El problema fiscal

Es motivo de risa. Paulo Guedes, el superministro de economía dijo que quería reducir a cero el déficit fiscal aún en este ano. ¿Cómo?

Dicen sus auxiliares que el problema es la baja recaudación. Las despesas de la Unión subieron un 38% y la recaudación, no. ¿Qué recaudación? 

Sin producción y sin empleo ¿Quién va a pagar impuestos? Solamente las commodities no pagan las cuentas. 

Ya suman 132 billones los investimentos parados en el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento).

Con eso, em marzo, el déficit ya estaba en R$ 21,1 mil millones, el peor trimestre desde 1997. La meta de déficit aprobada para el Presupuesto de 2019 es de R$ 139 mil millones y el acumulado en 12 meses está en R$ 118,6 mil millones, casi alcanzando la meta. ¿Cómo llegará en el final del año, si en 2017 el déficit fiscal fue de R$ 124,4 mil millones?

La Unión es hoy la mayor deudora

Ni la Unión está pagando las cuentas. No paga lo que debe a los amnistiados políticos; está debiendo R$ 2 mil millones a la ONU, que desde su creación es mantenida por los Estados miembros; y no paga los intereses que debe a la Caixa Econômica Federal. 

Como no hay recaudación, los financistas quieren recaudar un billón con la venta de activos y otro billón con la trampa de la reforma de la Seguridad Social. 

Ideas de tontos. Si vende los activos, hace caja momentáneamente, y en largo plazo pierde la fuente de recaudación. La próxima víctima podrá ser la empresa de Correos. 

Como no hay recaudación, la Unión cortó R$ 30 mil millones del Presupuesto. ¿Piensan que eso va a afectar los altos salarios y privilegios? 

Mientras tanto, el financista Abraham Weintraub, que dijo que va a poner orden en el Ministerio de Educación, ya cortó el 30% de los recursos destinados a las universidades federales. Ya hizo cortes en las becas y anunció que no repasará dinero a las universidades en que los alumnos hagan jaleo. 

Ricardo Sales, ministros del Medio Ambiente, ya cortó el 24% del presupuesto del Ibama, una reducción de R$ 368,3 millones para R$ 279,4 millones, siendo que los gastos corrientes (hoja de pago y despesas comunes) son de R$ 285 millones.

Seguridad Social Robin Hood al revés

Estudio del propio gobierno neoliberal muestra que la Seguridad Social funciona como un sistema Robin Hood al revés. E lugar de sacar de los ricos para dar a los pobres, saca de estos para favorecer a los ricos.

Los datos son de la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía y muestra que un juez (¡tenía que ser un juez!) que se jubila con R$ 35,1 mil, (el techo salarial de la Unión) recibirá hasta el fin de la vida R$ 4,77 millones a más de lo que ha contribuido. Llaman a eso de subsidio. ¡Caramba! Pensé que fuese asalto.

Nadie en la vida real – afuera de la Isla de la Fantasía que es el Poder Público – logra jubilarse con salario integral y menos todavía recibir más de lo que contribuyó. Eso sólo sucede con empleados públicos, civiles y militares. Pero la Reforma de la Seguridad Social que está en debate, solamente saca de los más pobres y de los más viejos. ¡Y viva la Democracia! ¿Dónde queda la isonomía prevista en la Constitución? 

Los pobres trabajan seis años más y solamente reciben la mitad del beneficio a que tienen derecho en relación con lo que han contribuido. 

El Ejecutivo Federal, en julio de 2018 tenía1.275.282 servidores, con 634 mil activos, casi la mitad. En 2017 eso ha costado R$ 172 mil millones, R$ 105 millones para los de la activa. Los menores salarios eran de R$ 1.467,49, el mayor R$ 29,6, y el promedio de gastos R$ 11.200 para los activos y R$ 9.000 para inactivos.

En 12 meses, de julio de 2017 a julio de 2018, la Unión gastó R$ 297 mil millones con la máquina y, en 2019 va a gastar R$ 325,9 mil millones. En 1997, gastó R$ 143,7 mil millones, o sea, hoy se gasta más del doble, aún descontada la inflación. El promedio de gastos con personal superó en un 80% los gastos operacionales. 

Los R$ 144,15 mil millones que recaudó en 2018 con el Impuesto a la Renta no son suficientes para pagar la Planilla de pago de la Unión. Representa 9,75% del total recaudado, pues las exenciones, estafas y proteccionismo, es decir, lo no recaudado supera lo recaudado. Es realmente urgente una reforma tributaria. 

El promedio del Impuesto a la Renta en los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) es del 23,8% y el presidente Donald Trump quiere reducirlo al 20%.

La Contribución Social Sobre Lucro Líquido (CSLL) rendió R$ 224,3 mil millones, el 15% do total recaudado; el impuesto sobre productos industrializados (IPI) de la industria automotiva cayó con la queda en las ventas y paralización de algunas montadoras. La Ford cerró una unidad en São Bernardo do Campo, Grande São Paulo, porque ha decidido salir del mercado de camiones. Con eso, más de tres mil trabajadores Perdieron su empleo.

Vea cómo funciona: la decisión de fabricar qué y dónde es tomada en la matriz de la empresa, sin importar con las consecuencias económicas o sociales para el país donde está la unidad. 

Un país soberano dita su política industrial y planifica su desarrollo, lo que quiere y cuánto precisa producir. La empresa y el capital pueden ser extranjeros, pero las decisiones tienen que ser tomadas de acuerdo con los intereses del país. 

El Distrito Federal y más 17 Estados de la Unión gastan con personal más que el límite permitido por ley (el 60% del presupuesto). Gastan más de lo que recaudan, están endeudados – quebrados, en realidad – y la Unión, para ayudarlos, exige que vendan sus activos; en otras palabras, privatizarlo todo: agua, luz, saneamiento, salud, educación, tierra, aire, todo.  

¿Cómo salir de ese hoyo? Los caminos pueden ser múltiples, pero sin que se recupere el dominio sobre los centros de decisión ningún camino llevará a lugar alguno. La palabra clave es Soberanía. Urge un amplio Frente de Salvación Nacional para recuperar la Soberanía.


*Paulo Cannabrava Filho es editor de Diálogos del Sur

Tradución: Beatriz Cannabrava

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